martes, 11 de septiembre de 2012

Por favor, deja en paz a esos niños...

Esa soy yo, hablándome a mí. Ufffff qué difícil es!
Si es la primera vez que me leen, talvez piensen que soy de las que a cada rato están con la lata. Pero no, o al menos creo que no, ya dirán ellos luego...

Qué es para mí dejar en paz a mis hijos? Dejarlos ser. SER.
Y dejarlos hacer también. No imponer mis modos, mi idea de lo oportuno, cómodo, correcto, adecuado, mi visión... Si quiere sacarse las medias y sus pies están calientes, está bien aunque haga frío. Lo sabe y me dice que puede sacárselas porque sus pies están bien. Si tiene ganas de jugar con las masas aunque yo esté muy cansada y en lo primero que piense sea en lo que voy a tener que recoger luego, es lo que quiere y a nadie hace mal, por qué privarla. Si no tiene ganas de comer hoy esto que le estoy sirviendo, ya comerá otra cosa más tarde.  O no, tal vez se siente mal y está tomando la mejor decisión por su cuerpo (no les pasó descubrir esto alguna vez?)

No intervenir. No interrumpir. No imponer. No privarles de tantos riesgos. La mayoría vale la pena.
Eso no quiere decir no estar, no escuchar, no involucrarse. Al contrario.
Una vez escuché que si uno pauta el juego, el niño incorpora. En cambio si el niño juega libre, despliega. Quiero verlos desplegarse. Quiero dejarlos ser.

Deja en paz a esos niños, que corran por ahí, no pasa nada. Dejalo que baje la colina, si se cae, ya vez, no pasa nada. Se ha levantado y se ha reído. Se ha reido mucho y tu también al verlo. No pasa nada. Ahora está rodando por gusto y se lo ve tan feliz. Ella baila en lo alto sonriendo. Y él no para de correr y cantar y dar saltitos y ha venido a darme un beso y limpiarse la nariz.

Y para disfrutar esto, nos hemos saltado la seguridad de las rejas hoy. Porque donde estaban las rejas, estaba la arena y los juegos de niños, pero ni una gota de sol ni un centímetro de pasto verde. Así que hemos cruzado a la libertad de la plaza abierta y el sol resplandeciente y la hemos pasado genial. Claro que me duele un poco la espalda y el cuello, debo haber estado bastante tensa al principio. Qué dificil es confiar en que todo saldrá bien. Confiar en ellos, han aprendido bastante a cuidarse y saben cuando digo que no de verdad. Confiar en mi, he aprendido bastante acerca de moverme con tres niños pequeños a la vez. Confiar. Soltarse. Soltarlos. Los estoy cuidando, aquí estoy, me hacen caso si los llamo, son tranquilos, son inteligentes, se mueven perfectamente, son ágiles, tienen reflejos... Yo también puedo correr rápido si hiciera falta.

Quedate tranquila, relájate, respira. Y por favor, deja en paz a esos niños... 
Esa soy yo, hablándome a mí



lunes, 10 de septiembre de 2012

Somos públicos...

Hoy me he dado cuenta que tenía muchas fotos de mis niños en este blog. Y claro, es que este blog inicialmente fue creado para compartir las aventuras, progresos, fotos y videos de mis niños con amigos y familia. Eran las épocas en que le hice la guerra a FB y quería emprender un camino alternativo. Fue complicado porque la mayoría de los invitados no sabían cómo acceder ni cómo comentar y al ser privado no les llegaban las actualizaciones, en fin, para que seguir... Al principio lo dejé abierto pero saqué toda referencia a él en buscadores y luego, después de varios meses, agaché la cabeza y volví a activar mi cuenta de FB.  Y desde allí ahora engancho los enlaces a mi blog para que mi familia y amigos lean lo que pienso. Ironías de la vida, que no producen en mí más efecto que una sonrisa...
El blog quedó abierto y gracias a él y mis visitas a otros blogs he conocido a personas interesantes, divertidas, profundas, cuestionantes, conciliadoras, amigables, habilidosas... En fin, un mundo nuevo, con un encanto particular.
Una de esas personas me pidió compartir un post en su página de FB y le dije que claro, que estaba bien, pero cuando he visitado la página y vi la foto de mis niños (que yo tenía de portada del blog) y que alguien más había vuelto a compartir el post en otra página, pensé dos cosas: la primera, que definitivamente quiero seguir compartiendo, no hay vuelta atrás en eso, y la segunda, que tenía que revisar el contenido de mi blog.
Así que estuve haciendo limpieza y hasta que encuentre una foto mejor, verán en la portada los tres platitos de un medio día cualquiera de mis niños. Cada cual tiene color fijo y para toda la vajilla vale igual.
Y a todos los que pasan por aquí, gracias por hacerlo y si algo les gusta, ya saben, lleven nomás...

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