viernes, 25 de noviembre de 2011

Dos años

Mañana mis bebés cumplen dos años. Y aunque tuve que googlear recetas y tomar clases intensivas de repostería por teléfono con mi amiga Gabriela, ya están las tres tortas en la heladera, las galles con granas, los cupcakes, los piononos. Falta decorar el salón, llevar la comida, las gaseosas, el hielo... Ya están los regalos que la abuela insistió para que tuvieran al despertarse. Faltan todos los detalles que seguro recordaremos antes de salir o ya en el lugar del festejo. Ya está su ropa preparada y una muda por las dudas. Ya están los tres solcitos durmiendo su último sueño de un año... Hoy estuvieron jugando todo el día felices, se bañaron y regaron las plantas del balcón. Están altos y flacos, ya no son mis bebés regordetes, pero son mis bebés. Que ya saben decir "dos" y mostrar la misma cantidad de dedos. Que quieren soplar las velitas y cantar el cumpleaños feliz. Que saben cómo volverme loca y cómo hacerme reir para que me olvide de que me volvieron loca dos minutos atrás. Que abren todas las puertas así que hubo que ponerles llave. Que se roban todos los zapatos, ojotas y zapatillas de los grandes y salen andando como si tal cosa. Que saben cómo subirse al auto solitos y ya no comen el postre si la cuchara no la tienen ellos. Que no quieren babero o no se ponen otro que el del sapo pepe. Que todo lo que tiene el hermano es lo más interesante del mundo en el mismo y exacto momento que al otro se le ocurre agarrarlo. Mis bebés, que siguen prefiriendo estar a upa para casi todo y nos llenan de besos y abrazos y mimos. Que desde que no tienen barandas en las cunas ya saben cómo llegar a la cama grande cada madrugada. Mis bebés loritos-repite-todo. Juguetones, traviesos, risueños, mañositos... Y mientras escribo se hizo la media noche y resulta que mañana es hoy. Pero para mí falta. Me tengo que acostar y dormir y despertarme... y darme tiempo para hacerme a la idea de que sí, de que ya tienen dos años, aunque suene increíble. Aunque recuerde -como si el tiempo se hubiera detenido- cada detalle del día de su nacimiento y me parezca que no hace nada estaban pateándose y apretándose dentro de mi panza. Claro que ya estoy llorando... Son lo más hermoso que me pasó en la vida. Todos mis sueños hechos realidad. Los amo con toda mi alma Sofía, Nicolás y Gabriel. Feliz cumple mis amores!!! Feliz cumple bebés!!


viernes, 18 de noviembre de 2011

Feliz y regalona...

Hoy estoy feliz. Estamos apestados pero mejorando. Creo que llegaremos intactos al gran-evento-gran el próximo sábado y la semana siguiente nos vamos con los trillis a presentarles el mar y algunos amiguitos acuáticos: delfines, pingüinos, orcas. Ese es nuestro regalo de cumpleaños. Ojalá les parezca tan divertido como a nosotras.
Pero además de eso -que de por sí es motivo suficiente- hoy estoy feliz porque gracias a Dios a partir de las 18 hs y hasta el lunes 5 hasta las 14 hs soy  mamá FULL TIME!!!!!! Síiiiiiiiiiii me pedí vacaciones así que me voy a dar el gusto de hacer feliz y tranquila yo misma las tres tortas de cumpleaños y terminar de organiza para que mis bebés las pasen de lo mejor en su día. Feliz, feliz, feliz.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Sacándolo todo afuera...

No miento si digo que hasta hace unos meses, cuando alguien me hacía comentarios acerca de lo difícil que debía ser criar tres niños de la misma edad, me costaba casi coincidir con quien hablaba. Me molestaba que lo vieran como algo pesado de llevar, que asumieran que nuestra vida era difícil y complicada por el hecho de tener trillizos. Y esto no tiene que ver con negar el cansancio al final del día, la impotencia por no poder tener a 3 a upa cuando deciden enfermarse a coro, la cantidad de tiempo que uno debe emplear para empezar a salir de casa... No se trata de eso. Simplemente que nuestra vida se llenó de tanto amor y tanta magia con su presencia, que siempre sentimos que lo estábamos llevando muy bien y que si, era trabajo, pero ni tanto ni tan pesado.
Creo que debe ser que todo se juntó: llegan los dos años y con ellos traen rebeldía, exploración sin límites, desafíos, berrinches, mordidas... Claro que también dicen "gracias mamá" al poner el postre delante. Y cantan precioso el Sapo Pepe de principio a fin. Y dan unos besos y unos abrazos hermosos. Pero cada semana hay que llamar a alguien para que arregle/ajuste/acomode algo que rompieron, descolgaron, desarmaron o que simplemente dejaron al descubierto los potenciales peligros para la existencia trilliza que uno no tenía en mente. Los pequeños momentos de juego solitario (o tranquilo entre ellos) que una usaba para revolver la sopa o centrifugar la ropa o tomar un merienda a escondidas para no tener que mojar 15 veces la galletita porque seca no es lo mismo... desaparecieron.
Será que volvieron a despertarse 3, 4, 5 o más veces de noche, reclamando chupetes, o mimos o mamaderas o vaya a saber uno qué y se enojan porque uno no entiende... Y que se levantan entre las 5 y las 6 y no hay forma de convencerlos que sólo los pajaritos se despiertan a esa hora un domingo.
Será que me tocaron un par de meses de trabajo que me exigieron de más y aunque eso ya pasó no logré recuperarme. Será que me agarré bronquitis 5 veces este año.
Será que siento que no tengo la ayuda que debería en casa y me refiero al tipo de ayuda por la que uno paga un sueldo mes a mes.
Será que las dos madres nos sentimos más o menos igual, por cosas más o menos parecidas.
Pero nunca me costó tanto trabajo ni me agotó tanto cuidar, criar, educar a estas tres personitas que amo con toda mi alma.
Y cuando viene alguien de afuera y me dice, como siempre "¡¿Cómo hacés?! ¡Cuánto trabajo!" y por primera vez contesto "Y sí, es mucho trabajo" no falta uno que no retruque "pero debe haber momentos maravillosos".... Pero claro!!! Por supuesto que los hay, dos o tres o diez por hora, son maravillosos... y me llenan el corazón de ternura y me inflan el pecho de orgullo... pero.... qué tiene que ver???? Estoy cansada, estoy estresada, y encima me siento mal y culpable por sentirme así. Muchos días siento que no lo hago bien, que tendría que mejorar esto y aquello, que si no quiero niños caprichosos debería hacer tal cosa o tal otra, que si los alimentos que elijo estarán bien, que por qué no comieron, que si la rutina o la no rutina que seguimos o intentamos seguir y muchas veces no nos sale será la correcta, que si de verdad estoy haciendo de ellos personitas felices...
Alguno de ustedes que me lee puede acaso imaginar que lo que estoy diciendo es que no soy feliz??? Porque si es así debo estar expresándolo muy mal. Y pregunto porque cada vez que digo que estoy cansada siento que el que me escucha me reprocha el quejarme por mi falta de felicidad y no, no es lo mismo. Soy inmensamente feliz, somos felices. Pero al menos yo, necesito más ayuda. Más compañía. Más abrazos. Más palabras de aliento. Que alguien que no espero que lo ofrezca me diga, "dejá, lo hago yo". Eso.

viernes, 21 de octubre de 2011

Que sepa abrir la puerta para ir a jugar...

No sé si sus llaves puedan abrir la puerta de casa, pero a mí me transportaron a su mundo, pleno de inocencia y creatividad, donde nada es imposible y cualquier empresa es válida para realizar todos los intentos que sean necesarios a fin de conseguir la meta...


Llaves mágicas








martes, 11 de octubre de 2011

Tips para comentar en el blog

La verdad es que no le encuentro la vuelta, parece que lo hicieran a propósito... El blog ya está abierto y sin embargo cada vez que quiero publicar con mi perfil un comentario,  me dice que no tengo permisos. Eso sí, me deja crear entradas y me reconoce como la única autora del blog. Genial.
Me imagino el desazón de los que me escriben diciendo que no entienden estas tecnologías y que no pueden comentar o que lo que escriben desaparece. Les pido disculpas, trataré de ver como hacemos para mejorarlo.

Por lo pronto encontré una forma y espero que les sirva:
  1. Hacer click en "comentarios", está en bordó (o gris claro si ya se miraron), al final de cada publicación y al lado de "Compartido por EliMSha": eso debería mostrar los comentarios anteriores si los hay y una ventana para publicar.
  2. Una vez que escriben el comentario, antes del botón "Publicar un comentario" hay una leyenda que dice "Comentar como" y se abre un menú desplegable con varias opciones. En general la más usada es "Anónimo" y firmar luego dentro del comentario, pero también se puede elegir la que dice "Nombre/URL"
  3. Al hacer click en "Nombre/URL" se abre una pequeña ventana blanca con título "Editar perfil", y dos espacios para completar, en el de arriba dice "Nombre" y en ese pueden poner su nombre como quieran que aparezca, nombre de pila, iniciales, etc. NO completen el de abajo, que dice "URL", sólo el de "Nombre" y le dan click al botón que dice "Continuar". Si todo salió bien, en la ventanita de  "Comentar como" aparece el nombre elegido y un par de paréntesis "()". Ignórenlos :)
  4. Presionen "Publicar un comentario" y les va a decir que el comentario fue publicado o algo por el estilo.
  5. No esperen ver su comentario inmediatamente, porque como el blog está abierto, cómo mínimo pedí hacer moderación de lo que escriben, es decir, ustedes publican, me avisa a mi mail y yo "autorizo" la publicación. Por ahora funciona así. Autorizo TODAS las de mis amigos, familia, contactos. Es simplemente por si alguien desconocido hace algún comentario indeseado.
Si quieren pueden hacer la prueba en esta entrada, así van viendo el instructivo mientras publican su comentario.
Bueno, espero que esto les sirva, les de una mano. Sino me dicen y lo suprimo :)
Besos y gracias por acompañarnos!

martes, 4 de octubre de 2011

Titiriteros, músicos y traviesos

Sólo tengo una foto que da fe de lo último, lo demás se los cuento.
Gabriel ama su títere Rigoberto, el policía. Seguido viene con un dedito hacia arriba para que se lo acomode. Hoy me di cuenta que si metía dos deditos en la cabeza le iba a ser más cómodo. Así hicimos y el dedo gordo fue a convertirse en la mano derecha de Rigoberto: "Tauuu!" decía, mientras subía y bajaba la cabeza. Dos segundos más tarde Rigoberto levantó unas tapitas con sus brazos de títere y se las llevó a Sofi y Nico, acompañadas de un beso.
Quisieron que les cantara las canciones de Gymboree. Sacaron sus instrumentos e intentaron reproducir el ritmo. Un rato después ellos seguían tocando: Sofía y Nico hicieron gala de unas habilidades para mí desconocidas con la armónica: tocaban despacito y lento, rápido y fuerte de manera alternada, sonidos agudos y graves. Debo decir que la combinación me resultó tan sorprendente como agradable al oído... No estoy diciendo que sean prodigios de la música ni mucho menos. Son lo que son, niños explorando el mundo. Pero qué maravilloso presenciarlo!
Fui al baño a lavarme las manos, volví más rápido de lo planeado por los gritos de Gabriel. Algo pasaba. Después de asegurarme que en realidad sólo estaba incómodo y quería salir de donde se había metido, les dije que me esperaran . Se quedaron los tres aunque uno solo fuera "el obligado". Y cuando dije "saluden a mamá para la foto", hasta el damnificado levantó la manito. Así son. Y así me tienen: loca de amor.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Mení, pipí, titaaaa!!!

Luego de algunas salidas de plaza y un par de semanas adentro por unas picaduras y alergia posterior, volvimos a nuestras excursiones matutinas. Cambiamos el destino, ahora vamos al Parque Belgrano, que permite estacionar dentro del parque y nos da otro nivel de seguridad y mayor libertad al desplazamiento trillizo.
Hay juegos, pero no están todos en buenas condiciones, así que por decisión unánime de los mayores de 18 años presentes, vamos a la zona parquizada. Tiene una colinita cubierta de pasto por donde subimos con paso de elefante y bajamos con paso de hormiguita. La TRIbu recolecta semillas, vainas, tronquitos, cortezas, como souvenires de la naturaleza para llevar a casa y jugar más tarde. El cochecito doble satisface las necesidades de escalada y arrastre por el momento. Los otros juguetes quedan un poco olvidados, a veces el camión sale de paseo un rato pero nada más.
Está lleno de pajaritos, los hay más grandes y caminadores, pequeños y rápidos emprendedores del vuelo. Hasta encontramos cardenales, los de cabecita roja, que vuelven locos a los niños.
Ayer, durante la pausa para el agua y las galletitas, se acercaron algunos pajaritos. Entonces se me ocurrió enseñarles a partir las galletitas bien chiquitas y "convidarle" a sus amiguitos. La felicidad que se siente frente a la capacidad de los niños de maravillarse frente a estas cosas pequeñitas,  no se traduce en palabras, no hay forma. Verlos saltar, reir, mirarme una y otra vez como diciendo "ves mamá lo que está pasando?".  No hace falta decir que después de eso fuimos a buscar a todos los pajaritos del parque, que no sé si acudían al banquete por el olor de las galles o la calurosa invitación de Sofi: "Mení, Pipí, Titaaa!!!"

jueves, 8 de septiembre de 2011

Mañanas de plaza

Vinieron los primeros calorcitos y convencieron en pocas lineas al coraje materno de hacerle compañía. Así es como volvimos a la plaza, esta vez sólo los trillis y yo, y de mañana, que es el único momento en que podemos. Vamos en auto, porque no hay ninguna plaza a menos de 10 cuadras, una vez allí van los tres en el coche doble. Por turnos, Nico o Gaby reciben a Sofi en el mismo asiento. Una amiga me dijo "qué bueno que se dejan". Yo creo que saben que no hay otra opción.
El primer día fue maravilloso. Además de que se portaron muy bien e hicieron caso a todo lo que les pedí, jugaron en los columpios, en el tobogán, con los autitos, baldecitos y palitas, sólo ellos o compartiendo con algún amiguito ocasional. Aprendieron a enterrar cortezas de un tronco y tocaron las raíces de la palmera que quedaban un poco afuera de la arena. Estaban felices. Estábamos felices. No necesitábamos más. Y es en esos momentos, intuyo, cuando uno agradece lo que tiene y se siente pleno, que llega aquello que transforma con su magia: encontramos una mariposa en la arena. La puse sobre mi mano y caminó débilmente. Los tres la miraban absortos cuando abrió sus alas en mi palma y reconocieron al bichito que tienen pintado en su mural. Se reían, me miraban, la miraban. La primera intención fue tocarla, pero cuando les expliqué que podíamos hacerle daño se quedaron inmóviles y embelesados. No sé si necesitaba un poco de sol o un poco de aire o un poco de la risa de mis niños, pero en un par de minutos simplemente se elevó y volando se fue de la plaza. Lenta y naranja. La miramos irse y la saludaron agitando sus manitos en el aire.  Magia pura. Que nadie me diga otra cosa.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Y lo dije nomás...

Una persona que no veo desde el embarazo me preguntó si los trillis ya gateaban. Cuando contesté que a veces, cuando imitan a un perrito/gatito/león sí gatean, pero que lo habitual es que corran de una punta a la otra del pasillo, me dijo "Pero no es que van a cumplir un año?".
"Están por cumplir DOS años"  -"Cómo pasa el tiempo" dijo y pensé lo mismo a coro...
 Yo que cada 25, si me preguntan, digo que "están por cumplir tantos meses" -aunque sea al día siguiente que los cumplen-  me traje tres meses adelantados y me los puse enfrente. Dos años.
Nico se quedó dormido a upa. Después de media hora me dolían el brazo y la cintura. -"Querés que lo lleve a su cuna?" - "No, dejá, si ya se va a despertar, para qué". La pura verdad: quería sólo abrazarlo y mirarlo dormir y sentir su manito apoyada en mi pecho.
Me encanta verlos crecer, me asombran sus logros, me divierten sus ocurrencias, me llena de ternura su amor fraterno. Me mantienen cotidianamente orgullosa de ser su mamá, una de ellas. Sin embargo de cuando en cuando, siento nostalgia de mis bebés chiquitos y los dejo dormirse a upa y cuando se despiertan y me miran y sonríen, el corazón se me agranda y la garganta se aprieta... Y es todo lo que me estaba haciendo falta.

domingo, 28 de agosto de 2011

Cunicamas

El viernes cumplieron 21 meses. Se trepan a todos lados, el sillón es el sitio de escalada preferido. Los cuatro costados y las versiones pie-cabeza y cabeza-pie han sido exploradas de subida y de bajada. Sin embargo y aunque algunas veces lo intentaron, jamás se saltaron las barandas de la cuna. No hay dudas de que pueden hacerlo y pensar que se puedan caer desde allá arriba es un riesgo probable y por supuesto, rogamos que no suceda. Esto hace unos meses ya. Cinco para ser exactos.
Hoy nos dieron ganas de sacar las barandas y probar qué pasa. Con la consigna, claro está, de que si no funciona, las atornillamos de nuevo y listo. Las cunas devenidas -casi- en camas, conservan una de las barandas, así que desde ahora son las cunicamas. Están las tres bien pegaditas y le robamos un pedazo al piso del ex-corralito para amortiguar posibles caídas y ganamos lugar para jugar adentro del cuarto.
Ellos fascinados. Porque decir que les gustó es quedarse corto. Están chochos, se subieron a todas y cada una de sus cunicamitas, de a uno, de a dos, de a tres, a distancia prudencial y encimados. Cautelosos y a los saltos, cantando y riendo. Y mirándonos para ver qué decimos de su festejo.
Nosotras encantadas con su reacción, pero llenas de dudas sobre el futuro cercano y la logísitica inmediata: ganó al debate, por hoy, la puerta de seguridad impidiendo la salida. Mañana veremos. Si nos acordamos en la noche o perdemos algún diente en la puesta de chupetes o el rescate cotidiano del revolucionario de turno, será un factor decisivo.
Los chicos crecen, después no digan que no avisamos :)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Finalmente, lo que tendría que haber sido en un principio...

Y sí. No sé porqué me atrapó FB. Será por el afán de compartir rápido y más. Pero creo que así es mejor. Yo sé que a ustedes les interesan ellos, ya lo sé. Ver sus fotos, sus videos, saber de sus progresos y sus travesuras.  Prometo links a sus álbumes, prometo videos, prometo publicaciones cortas contando las travesuras cotidianas. A cambio les pido que me hagan el aguante en mi necesidad de compartir lo que vivo y lo que siento como su madre. Permitanme la reseña histórica y la incontinencia emocional.

Así que aquí estamos, si lo aceptan, inciando la cita.

Eso sí: sean pacientes y tolerantes conmigo. Es difícil conjugar mi necesidad de lograr algo lindo, bien escrito, divertido, interesante (todo en la medida de mis posibilidades), con los tiempos con los que cuento.
Es mi primera vez en un blog y estuve más de una hora para decidir el nombre y otra hora más para ver el diseño "temporario" dentro de los estándares. Según para quién, podrá ser mucho o podrá ser poco. Para una madre de trillizos es un exceso, "un lujo" sin exagerar y sin mentir. Gracias entonces a la gripe, que si no, no sé cuando arrancaba.

Me acompañan?
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